octubre 19, 2017

Día a día

[NOTA: Los resultados de la Asamblea no se publicarán hasta que en diciembre hayan concluido todas las Asambleas Territoriales (cf. Reglamento funcionamiento Asamblea Territorial del Regnum Christi, n. 38). Este “Día a día”, por tanto, ofrece detalles relacionados con algunos contenidos, temas y experiencias, pero no sobre las votaciones ni los resultados de las mismas. Una vez concluida la Asamblea, los delegados pueden compartir su parecer particular respecto del borrador, y su experiencia en la Asamblea, pero no los resultados del discernimiento comunitario, ni los pareceres de otros delegados].

Noviembre 5 de 2017

Días 4 y 5: Don, e irrevocable

Esta ha sido una jornada dedicada por completo al Capítulo 3: el Gobierno. Se producen las primeras aprobaciones por unanimidad, que arrancan los primeros aplausos en la plenaria. Como si se tratase de una fuente que brota por primera vez, primero a sorbitos que le arranca el aire a la tierra, y luego a borbotones que la tierra entrega generosa, la comunión -que no deja de invocarse- asoma, se abre paso, se apodera de los deseos y se convierte en territorio y horizonte.

En algunos equipos se canta antes de comenzar las sesiones para pedir luz Espíritu Santo. En otros, se detienen votaciones para dar más tiempo al entendimiento: que nadie se quede fuera, que cada uno pueda saberse escuchado y comprendido. “Este camino no es un mal necesario, tampoco quiénes somos es del todo algo claro, pero vamos viéndolo y dilucidando, juntos, y este camino así nos da alegría y esperanza”, “La autonomía es para que la vida viva”, o “El todo solo será lo que debe si las partes lo son” dan muestras de que hay mucho amor, pero se desea mucho más.

Ha fallecido por la mañana Nicolás, el marido de Maruja, el padre de los Rodríguez: de Nicolás, de Gloria, de Jaime, de Marta, de Begoña, de Blanca. Mientras, se están casando Marieta y Antonio, dos jóvenes de reino de Madrid. El devenir de la Asamblea se ve afectado en sus entrañas porque, también el Regnum Christi es familia que vive y muere entrelazada de forma inseparable con el destino de sus miembros. “La providencia de Dios nunca se equivoca; y el Señor ya ha vencido y reina”, decía el P. Sylvester en su homilía. “Sus dones y sus llamadas son irrevocables”.

Por la noche, Carmen Fernández y Álvaro Abellán-García son elegidos por sus hermanos laicos para ir a la Asamblea General del Regnum Christi en Roma.

Santidad y celo apostólico

La Asamblea ha concluido con el debate y votación de propuesta generales, y la misa de cierre: “Nos hemos preguntado qué es lo que quiere Dios de nosotros”, ha dicho el P. Carlos Zancajo en la homilía, “y hay una respuesta que todos sabemos: reaviva el carisma que hay en ti, ¡porque Dios te la ha dado! No lo has producido tú: Dios te lo ha dado, lo has recibido y lo has acogido en tu persona”, ha dicho. Según él, lo que Dios les reclama a los miembros del Regnum Christi son dos cosas: “Santidad personal y comunitaria de vida, y un celo apostólico desbordante, ardiente, conquistador, militante… ¡sí! todas esas cosas, y más, ¡y nos quedamos cortos!”, exhortó. Recordó entonces a San Pablo, y su “os quiero como la madre quiere a su niño, os quiero entregar el Evangelio ante todo, pero aún más, os entrego mi propia vida” para decirles a los delegados que Cristo quiere reinar en nuestras almas y en nuestra sociedad, y que sabemos que eso lo queremos, “con un estatuto perfecto, o con un estatuto pendiente de clarificaciones”.

Reaviva el don de Dios que hay en ti. Es irrevocable.

[Y ya se sabe el dicho en España: Santa Rita, Rita, Rita: lo que se da…]

[Pues eso]


Noviembre 3 de 2017

Día 3: Velas y monedas

Hoy se ha producido durante la Asamblea uno de esos momentos entre espontáneos y previsibles en los que las personas se dejan hacer y se abren a espíritu descubierto para compartir algo de su vida, algo de eso muy valioso que llevan en el corazón y desean salvaguardar, y que tiene que ver con temas que hay que profundizar y madurar y purificar porque de una forma que aún está quizás por descubrir tienen que ver con la historia, y con quiénes somos, y con cómo no quisiéramos ser, y con quienes estamos llamados a ser.

Por la tarde ha comenzado la discusión en grupo del capítulo 3 del borrador, y se nota el deseo de escuchar, de comunión, de estar juntos, de no entenderse los unos sin los otros, y de querer arrancarle a Dios una respuesta a la pregunta: ¿qué somos para ti? ¡Ilumínanos, Señor!

Hubo tarta y velas en la cena porque ha sido el cumpleaños de Ricardo Morales, del equipo de comunicación. “Si no era con mi familia, no se me podría ocurrir una manera mejor de celebrar este día que con esta otra familia, bulliciosa y confusa”, agradeció con humor y amor.

El día ha concluido con la votación de sondeo entre los delegados laicos, que el domingo escogerán en votación definitiva a los dos delegados para la Asamblea General.

[Para las futuras generaciones que se reúnan en este lugar, una pista de supervivencia: monedas. Traed moneditas para la máquina de café].

 


Noviembre 2 de 2017

Día 2: Palabras y silencio

 

La Asamblea ha celebrado hoy la primera sesión de votaciones en plenaria durante la mañana. Durante el resto del día se han sucedido las reflexiones en grupo sobre los temas, que han cogido ritmo de crucero, hasta concluir el cuestionario en lo respectivo a las dos primeras partes del borrador del Estatuto.

Participa en la Asamblea el P. Sylvester Heereman, invitado por el Comité Directivo General. Aclara dudas cuando se le pregunta, y presenta los temas en plenaria en alguna ocasión antes de que comiencen las reflexiones en grupo.

Se habla mucho. Mucho mucho. En los pasillos, en los cafés, en las sobremesas… Se pregunta, se escucha, se busca luz y claridad. También se hace el silencio. La Hora Santa logra un silencio profundo que se convierte en una gran caja de resonancia para, invisible, pero actuante, se pronuncie La Palabra.

 


Noviembre 1 de 2017

Día 1: Naranja y canela

 

Decía durante la cena uno de los delegados que la primera jornada de esta Asamblea estaba siendo para él “conexión”: “Siento como si llevase aquí desde hace un mes, y hemos llegado hace apenas unas horas”. El Espíritu Santo hace acto de presencia aquí y allá: “Esta noche en la mesa de la cena hemos compartido uno de esos momentos únicos en los que algo sucede, algo que no esperabas, que no podías planificar”, comentaba otro. “Para mí la palabra del día es ‘familia’”, explicaba.

Cada uno es poca cosa si no se suma a los demás

En la misa, un recuerdo especial para Lourdes Santos, directora territorial de las consagradas. Su padre ha fallecido de madrugada en México, y Lourdes no ha podido acudir a la Asamblea. También para el padre de Rosina, del equipo auxiliar, que falleció hace pocos días tras una larga enfermedad.

La fiesta de hoy “es la celebración del gran misterio de la comunión de toda la Iglesia. La comunión es el corazón de la vida de Dios, Uno y Trino, que nos ha llamado también a nosotros a participar de esa misma vida. La comunión, por tanto, es obra de Dios, Espíritu Santo, que actúa en nosotros sobre todo por medio de los sacramentos”. Así arrancaba el P. Carlos Zancajo su homilía en la misa inaugural.

“La celebración de Todos los Santos es un programa de vida para todos y cada uno de nosotros, que nos preguntamos acuciosamente en estos días: “¿Qué quiere Dios de nosotros?”, recordó. “Es una invitación a ver la vida desde la perspectiva de lo esencial, desde la Eternidad. Es un reclamo a la Humildad, puesto que cada uno de nosotros es muy poca cosa si no se suma a los demás. Es el fundamento de nuestra esperanza y profunda alegría puesto que, a pesar de las dificultades y derrotas parciales, Jesucristo y la Iglesia (de la que formamos parte) han triunfado”, afirmó.

Un deseo fuerte de arrojar luz

Uno a uno, han sido pronunciados los nombres de todos los delegados. Y uno a uno han ido respondiendo alto y claro: “Presente”. La Asamblea ha quedado constituida y ha dado comienzo un momento histórico y sencillo. “Veo un deseo muy fuerte de arrojar luz, de lograr claridad, de dar una herencia a las futuras generaciones”, comentaba “hay ganas de participar, de aportar, de hablar”, comentaba otro.

Los 52 delegados y los dos invitados como oyentes se han organizado al azar en cinco grupos de trabajo. Durante el resto de la tarde hasta la cena han ido respondiendo a las preguntas 1 al 6 del cuestionario.

La sala de las plenarias huele a naranja y canela. Es un aroma como de Adviento: tiempo de espera y de preparación que anticipa la luz.

¡Ilumínanos, Señor!

(Son las 0:13, hora española. El equipo auxiliar de secretaría sigue reunido, preparando el compendio de aportaciones pare ser votadas en plenaria mañana. Algunos han prolongado la jornada a la española en tertulia nocturna).