El Regnum Christi, un movimiento con 200 jóvenes misioneros en salida este verano

Guinea Ecuatorial, México, Calcuta o Filipinas son algunos de los destinos a los que llegan este verano los más de 200 jóvenes que participan en las propuestas misioneras del Regnum Cristi en España. Desde finales de junio y durante los meses de julio y agosto, los jóvenes misioneros colaboran con los párrocos locales ayudándoles a hablar de Jesús vivo, dando catequesis y preparando a las personas para encontrarse con Dios en los sacramentos. Visitan a los enfermos, ancianos, presos y olvidados, y también apoyan en tareas educativas, higiénico sanitarias, o en proyectos de rehabilitación de casas o creación de infraestructuras. En Manila, el fútbol es el vehículo para apartar a los niños de la pobreza de las calles.

Guinea Ecuatorial, la selva maya en México y Letonia son los destinos que ha programado Juventud Misionera. A ellas hay que sumar otras iniciativas como la de un grupo de alumnas del colegio Cumbres de Valencia que acaban de llegar en estos momentos del Estado de Veracruz, en México, las misiones humanitarias en Argentina, en Ciudad Oculta y Villa Miseria, promovidas por la Universidad Francisco de Vitoria, o las que tendrán lugar dentro de unos días en Calcuta y en Manila, Filipinas. En total son cerca de 200 jóvenes.

En las periferias de América y África

En este momento, un total de 65 jóvenes de bachillerato con el P. Nicolás Nuñez, L.C., al frente y coordinados por Juventud Misionera, se encuentran en la Prelatura de Cancún-Chetumal, en plena selva maya, en la península de Yucatán. Aquí, además de colaborar con las parroquias locales, apoyan con el trabajo pastoral en cárceles, rehabilitando casas, en programas de educación en valores y promoviendo de diferentes formas un desarrollo sustentable para la zona.
Por otro lado, un grupo de profesores de Everest School Monteclaro está apoyando al colegio Mano Amiga de Guatemala, un centro educativo del Regnum Christi para familias sin recursos y que promueve el desarrollo de la zona local en el que se inserta. Aquí se forman 187 alumnos desde los 2 años hasta Primaria.

En breve partirán hacia la diócesis de Ebebiyin, en Guinea Ecuatorial, un grupo de 20 jóvenes, entre 18 y 32 años, acompañados por el P. Borja MacCrohon, L.C., y la consagrada Paulina Núñez. A las órdenes de los párrocos locales, impartirán catequesis, acompañarán a grupos de jóvenes, matrimonios, monaguillos, familias con necesidades, etc. Organizarán, además, la Jornada diocesana de jóvenes de Ebebiyin a las órdenes del obispo, a la que acudirán también jóvenes de Camerún y Gabón. En este mismo continente, hasta Adís Abeba han acudido 15 estudiantes del Colegio Mayor Francisco de Vitoria.

El colegio Cumbres de Valencia también ha organizado unas misiones en Chilapa, en el Estado de Veracruz (México). 17 alumnas de 1º de bachillerato, junto al P. Bonifacio Cuesta, L.C., la consagrada Rocío Caballero, y la responsable de voluntariado del colegio, Olga Quiñones han estado impartiendo catequesis a los niños, hablándoles sobre el trabajo honrado y el cuidado del medio ambiente, además de ayudar a colocar tejados en las casas y organizando un reparto de enseres con las poblaciones indígenas.

Fútbol para niños y niñas
Calcuta es otro de los lugares a los que acudirá en breve un grupo de 14 jóvenes con el P. Jorge Ranninger, L.C. Colaborarán con las Misioneras de la Caridad, la congregación fundada por la Madre Teresa de Calcuta, y estarán apoyando en el cuidado de los más pobres entre los pobres de la India: enfermos de sida, leprosos, niños y ancianos abandonados…

El otro destino en el continente asiático es Filipinas. En la ciudad de Manila, un grupo de jóvenes misioneras de Barcelona va a colaborar en un campamento de fútbol para niños y niñas en situación de pobreza. Es el primer año que se organiza, por lo que las misioneras participarán en la organización y diseño prácticamente de todo el proyecto. Además, este trabajo les llevará a colaborar con las Misioneras de la Caridad y con un Hospital Infantil.

Villa Miseria también necesita ayuda

De la Universidad Francisco de Vitoria acaba de regresar un grupo de 19 jóvenes con el P. Justo Gómez, L.C., que ha estado trabajando en algunos de los lugares más marginales de Buenos Aires. Ancianos abandonados, enfermos mentales, niños en extrema pobreza… son algunas de las personas con las que se han encontrado y a las que han cuidado durante estos días.
Entre estos lugares se encontraban Ciudad Oculta, llamada así porque se tapió con motivo del Mundial de Fútbol de 1978 que acogió el país, y Villa Miseria, un lugar cuyo nombre también describe la realidad del lugar.

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