Elena, responsable del Apostolado del Sagrado Corazón en Barcelona: “Nuestra tarea es poner al Sagrado Corazón delante de la familia y a la familia ante Él”

  • Las familias se consagran por iniciativa del Sagrado Corazón
  • En España se nota, se siente que el Sagrado Corazón quiere reinar
  • En Barcelona tenemos la imagen del Sagrado Corazón con sus brazos abiertos acogiendo, bendiciendo, abrazando a toda la ciudad desde el Tibidabo

Elena Francesch es la responsable del Apostolado del Sagrado Corazón para vivir en Familia en el colegio Real Monasterio de Santa Isabel, de Barcelona, donde estudian sus dos hijos de 17 y 15 años. Gracias a este apostolado del Regnum Christi, unas 150 familias de la ciudad condal se han consagrado ya al Sagrado Corazón. Hemos hablado con ella y nos ha contado que su tarea consiste “en poner al Sagrado Corazón delante de la familia y a la familia delante del Sagrado Corazón”, y a partir de ahí comienza “una historia de amor, alegría, perdón, o sanación que cada familia la vive de una forma diferente”.

¿Son todas familias del Regnum Christi?
Hay familias del RC y otras que han llegado a través de los colegios, a través de Emaús, algunas han asistido ‘por casualidad’ a una de las Misas de consagración y al ver la emoción que sienten las familias al recibir al Sagrado Corazón han querido hacer la misma experiencia… también se da mucho el que las familias que se consagran invitan a otros a hacerlo también.

Lo que nosotros tenemos claro respecto a las familias que se consagran es que la iniciativa viene del Sagrado Corazón. Él escoge a unas familias para entrar en su casa y es Él mismo quien las hace encontrarse con nosotros. No es una casualidad. Claro que ponemos los medios para invitar, pero al final ves que no vienen porque tal persona las ha invitado, o porque han visto un cartel… Muchas veces te dicen: “Hace tiempo que el Sagrado Corazón me perseguía…”.

¿Hay un renacimiento de esta devoción o hay una preocupación por la familia? ¿Las dos?
Las dos cosas. En España se nota, se siente que el Sagrado Corazón quiere reinar. Él se lo dijo al Beato Bernardo de Hoyos, “Reinaré en España”, y Él mismo va abriendo caminos. A raíz del Centenario de la Consagración de España muchos han recordado y han vuelto a vivir con fuerza y a propagar esta devoción, y como son personas convencidas de que es vital que conozcamos a ese Corazón que tanto nos ama, transmiten y convencen. Es un poco lo que nos pasa a nosotros, estamos seguros de que el mejor regalo que podemos hacer a una familia es poner al Corazón de Jesús en el centro de su hogar y por eso nos tomamos el apostolado con mucha alegría, pero también con mucha seriedad.

El Sagrado Corazón nos busca, quiere entrar en nuestra casa para ayudarnos. ¿Cómo dejar pasar esa oportunidad?

En cuanto a la preocupación por la familia, es obvio que todos la tenemos. Jesús prometió “Bendeciré las casas en las que Mi imagen esté expuesta y sea honrada. Daré paz a las familias”. ¿Quién no necesita que estas promesas se cumplan en su hogar? El Sagrado Corazón nos busca, quiere entrar en nuestra casa para ayudarnos. ¿Cómo dejar pasar esa oportunidad?

A raíz del Centenario de la Consagración de España muchos han vuelto a vivir con fuerza y a propagar esta devoción

Bueno, en Barcelona siempre ha habido una gran devoción al Sagrado Corazón… de ahí el Tibidabo, ¿no?
En Barcelona tenemos la imagen del Sagrado Corazón con sus brazos abiertos acogiendo, bendiciendo, abrazando a toda la ciudad desde el Tibidabo. Pero muchas personas no comprenden el significado de esa imagen, no entienden que es Dios diciendo “Te quiero, tengo un Corazón Divino, pero también humano que te comprende, que entiende tu alegría y tu sufrimiento… deseo hacer más por ti”.

¿Qué es lo que cambia en una familia cuando esta se consagra al Sagrado Corazón?
Nuestra tarea es poner al Sagrado Corazón delante de la familia y a la familia delante del Sagrado Corazón. A partir de ahí la historia de amor, alegría, perdón, o sanación que comienza o que se fortalece, la vive cada uno de una forma diferente, como diferente es cada familia. Lo que tenemos claro es que el Sagrado Corazón cumple sus promesas y su llegada a una casa es fuente de bendiciones. A veces el cambio es más visible, pero el Sagrado Corazón suele trabajar escondido y silencioso transformando cada corazón. Solo en el Cielo podremos comprender completamente el beneficio que ha sido para nosotros consagrarnos al Sagrado Corazón de Jesús como familia.

Comienza o que se fortalece una historia de amor, alegría, perdón, o sanación, cada familia la vive de forma diferente, como diferente es cada familia

¿A qué se compromete una familia que se consagra al Sagrado Corazón?
La familia se compromete primero a reconocer el Amor de Dios y a “dejarse querer”, a confiar en ese Amor. Eso es lo más importante. Y en respuesta a ese Amor, intentará vivir como una familia cristiana auténtica. Eso se traduce en los detalles de cada día: intentar rezar juntos, cuidar lo que vemos y lo que escuchamos, ser honesto en mi trabajo, ser cariñoso, acudir a la confesión… Lo importante es que en este “pacto” entre el Sagrado Corazón y la familia, hay una de las dos partes que nunca va a fallar, el Sagrado Corazón no faltará a su promesa de acompañarnos, de bendecir nuestro hogar, aunque nosotros nos olvidemos de Él. Es un para siempre por su parte.

¿Puedes compartirnos alguna historia que conozcas de la presencia del Sagrado Corazón en las familias?
Recuerdo una familia en la que la mamá había sufrido distintos tipos de cáncer en diferentes etapas, y habían sufrido todos mucho. Le acababan de diagnosticar otro cáncer y me dijo que no podría pasar por todo aquello de nuevo sin entronizar al Sagrado Corazón de Jesús en su casa, me dijo que necesitaba que entrara dentro de su familia para que pudieran vivir todo aquello de nuevo con Él. Me impactó muchísimo la forma en la que lo vivieron, pero sobre todo, la confianza que pusieron todos en Él.

Es Dios diciendo “Te quiero, tengo un Corazón Divino, pero también humano que te comprende, que entiende tu alegría y tu sufrimiento… deseo hacer más por ti”.

¿Cómo se prepara uno a la consagración de la familia al Sagrado Corazón?
Las familias participan en dos charlas, la segunda está seguida de la Misa de consagración donde la familia acude a recoger de las manos del sacerdote la imagen bendecida para llevarse a su casa. Pero esto es la preparación “formal”. Lo importante es la preparación de nuestros corazones: querer recibir a Jesús, quererle entregar todo lo nuestro, lo malo y lo bueno, preparar su llegada con una buena confesión, también con detalles humanos que tanto le gustan, comprarle flores, que los niños le hagan un dibujo de bienvenida… Es un Corazón que ama, que reconoce, agradece y es consolado cuando ve que hemos preparado nuestra casa y sobre todo nuestro interior para acogerle.

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