Testimonio | Macarena: “En el Regnum Christi he sentido el abrazo amoroso de Dios: es donde quiero seguir viviendo mi encuentro con Cristo”

  • Me asombro al descubrir que a lo largo de mi vida Dios me ha buscado incansablemente
  • Como cristiana tenía la necesidad de gritar, a todo el que me oiga, que la respuesta está en Cristo
  • A todos los que han despertado mi anhelo del Regnum Christi les estoy profundamente agradecida

Macarena Laiseca está casada, tiene cuatro hijas y es Coordinadora de Formación Integral en Everest School Monteclaro. Nunca olvidará la fecha del pasado 12 de diciembre pues ese día entró a formar parte de la familia Regnum Christi como laica. Su relación viene de lejos: del interés de su marido de formar a sus hijas en este colegio, del cual es antiguo alumno; lo es desde que fue nombrada Prefecta de Disciplina de Primaria; y lo es, sobre todo, desde que le dijo que sí a Cristo en el Regnum Christi porque aquí “es donde he sentido el abrazo amoroso de Dios, donde quiero seguir viviendo mi encuentro con Cristo”. No te pierdas a continuación su testimonio.

Macarena, con unas alumnas en el Día del Profesor

Macarena, con unas alumnas en el Día del Profesor

¿Qué buscas?

“¿Qué buscáis?” (Jn 1, 38) fue la pregunta que Jesús hizo a los dos discípulos de Juan el Bautista cuando estos le siguieron. Y esta es la pregunta que Cristo me hizo un día, y mi respuesta fue: “Te busco a Ti y quiero encontrarte en el Regnum Christi”.

Me llamo Macarena Laiseca, soy madre de cuatro hijas y Coordinadora de Formación Integral en Everest School Monteclaro, en Pozuelo, Madrid.

De mis padres he recibido una educación cristiana. Han sido para mí un matrimonio ejemplar que han vivido su fe desde la sencillez y el amor. Les estoy muy agradecida porque sembraron en mi corazón el deseo de acercarme a Cristo.

Hace 15 años, mi hija mayor, Paloma, empezaba su vida escolar en el colegio Everest. Mi marido y yo elegimos este colegio porque él es antiguo alumno, y cumplía los requisitos básicos que le pedíamos al centro educativo que queríamos para nuestras hijas: cercanía, bilingüismo y una formación religiosa. Por aquel entonces, nunca imaginé que esta decisión trasformaría mi vida, mi familia y mi relación con Cristo.

Entrar en el colegio a trabajar fue providencial. Durante los 12 años que ocupé el puesto de Prefecta de Disciplina de Primaria descubrí una verdadera vocación para formar a las alumnas y acompañar a familias y profesoras.

El curso pasado, el Señor me tenía reservada una nueva misión. Ser la Coordinadora de Formación Integral de la sección femenina. Pensé en el compromiso que asumía con Él en un puesto tan bonito, pero de tanta responsabilidad. Sabía que la formación católica es la identidad y el sello de nuestros colegios. No fue fácil entender por qué me habían elegido para este cometido, sólo sabía que tenía que decirle “sí” y confiar en Él.

Macarena, en la Fundación Madrina, con alumnas de 4º de ESO, en participación social

Macarena, en la Fundación Madrina, con alumnas de 4º de ESO, en participación social

Me siento tremendamente afortunada por el regalo que Dios me ha hecho con mi trabajo. Me asombro al descubrir que a lo largo de mi vida Dios me ha buscado incansablemente, y Él, sabedor de mi torpeza para darme cuenta de ello, me lo ha puesto muy fácil y evidente para que pueda descubrirle en cada paso de mi vida, bendiciéndome, además, con una misión que me acerca más a Él.

Mi incorporación al Regnum Christi llega en un momento en el que siento que el mundo tiene una crisis de valores y quiere vivir de espaldas a Dios. Como cristiana tenía la necesidad de gritar, a todo el que me oiga, que la respuesta está en Cristo y quiero amarle junto a esta familia RC que tanto me ha dado.

El 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, en la Parroquia de beato Manuel Domingo y Sol, viví mi incorporación como uno día de absoluta felicidad. La Misa fue emocionante y emotiva, la celebró el Padre Javier Cereceda, L.C., al que tanto quiero y admiro. Me acompañaron mi familia, mis queridas consagradas del Everest y mis amigos “Misioneros Junior”, con los que tanto he compartido y crecido en la Fe. Y la Virgen María me llevaba de la mano.

A todos los que han despertado mi anhelo del Regnum Christi les estoy profundamente agradecida por ayudarme a dar este paso para situarme en este camino.

El Regnum Christi es donde he sentido el abrazo amoroso de Dios, donde quiero seguir viviendo mi encuentro con Cristo, y es aquí donde quiero comprender y crecer.

Macarena Laiseca

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