Misiones de Semana Santa | Tete y Blanca: “Me llené de ganas de tener a Dios en mi corazón”

Blanca, de Sevilla, y Tete, de Córdoba, son miembros del Regnum Christi que han ido de misiones y que quieren compartir contigo su experiencia. Sus caras te sonarán conocidas, pues los has visto en el vídeo promocional de Misiones de Semana Santa este año. No importa donde vayas, lo importante es poder transmitir el mensaje de que Cristo te ama. Ambas experiencias te pueden motivar a que este año tú también vivas la experiencia.

Blanca

Soy Blanca Molina, soy de Sevilla y miembro del Regnum Christi. Este es mi cuarto año de misiones de Semana Santa en Cartagena, Murcia. Lo que más me gusta de misionar es sentirme partícipe del mensaje que nos transmite el Papa: “Ir al mundo entero y predicar el evangelio”.

Las misiones me dan vida. La verdad, ir y compartir el amor que tengo por Cristo siempre me ha ayudado muchísimo, las misiones siempre lo han hecho. Creo que es muy importante profundizar en lo que sucede en Semana Santa y aprovecharlo. Por eso, ¡os esperamos esta Semana Santa de Misiones! ¡Un Beso!

 

 

Tete
¡Hola! Soy Tete Sáez, vivo en Córdoba y esta es mi experiencia de misiones.

Todo empezó en 2013 cuando mi padre, a través de unos amigos, me propuso un plan diferente para verano, ir de Misiones a Guinea Ecuatorial. Yo estaba en Primero de Bachillerato, acaba de terminar el curso y no tenía ningún plan todavía y, sin pensarlo, le dije a mi padre que sí. No sabía muy bien a qué iba, pero después de lo que he vivido, ¡sé que Dios quiso eso para mí en ese momento!

Desde que llegué, Dios no dejó de sorprenderme. A parte de ser un “viajazo”, por el lugar al que íbamos, al pleno corazón de la selva africana, fue más “viajazo” todavía porque desde el minuto uno hasta el final puedo decir que Dios estuvo conmigo y con todos los que estábamos allí. Él se nos presentaba con cada sonrisa, con cada actividad que hacíamos con los niños, con cada apostolado, cada vez que visitábamos alguna casa. Dios estaba allí, y se hacia notar en forma de amor, de cariño, de humildad, de felicidad, porque no hay cosa que llene más el corazón que dar tu vida y tu tiempo por Cristo.

Todo eso se reflejaba en la gente de allí, en su día a día, en cómo un día tan largo de trabajo intenso se hacia menos largo si Dios estaba en sus vidas, con una oración o una misa por la mañana, me quedaba impresionado. Sigo impresionado de su sencillez y de cómo son capaces de darlo todo por Él sin importar lo poco que tienen. Fui allí pensando que estaba lleno de Dios, pero hasta que no llegué a aquel lugar especial, y empecé a conocer a Dios mejor, no me di cuenta de lo grandioso y bueno que es Él. Me llené de ganas de tener a Dios en mi corazón.

Ahora puedo decir que desde aquel momento Dios está en mi corazón, conozco a un Jesús amigo, que antes tenia “olvidado”, pero que ahora solo me llena de felicidad.

Esta gran experiencia no solo me sirvió para llenarme de Dios, si no que también conocí el movimiento Regnum Christi. Tuve la suerte de que la mayoría del grupo de misioneros era de mi ciudad, por lo que pudimos continuar con varias actividades de apostolado en Córdoba hasta el nivel de organizar unas mini misiones durante cuatro días de la Semana Santa del año pasado en uno de los barrios más pobres de la ciudad. Allí ayudábamos al párroco con las actividades que tenía previstas para la semana. Eramos apóstoles que intentábamos transmitir esas ganas de conocer a Cristo. El escenario de unas misiones en mi propio país era diferente al de ir a África, pero lo que sentimos fue igual de bueno, o hasta quizás más, porque sabíamos que estábamos llevando a Jesús a nuestros vecinos. Es que cuando dos o más se juntan en su nombre, es totalmente verdad de que Él está allí.

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