María Torras, de España, y el consagrado Fernando Rincón, representantes del Regnum Christi en el Encuentro de Movimientos Eclesiales, en Roma

El pasado 19 de junio se celebró en la Santa Sede el Encuentro Anual de Movimientos Eclesiales, el cual se centró en los jóvenes y el discernimiento vocacional, en línea con el Sínodo de los Jóvenes que se celebrará durante el mes de octubre próximo. Estaban presentes dos representantes (un joven y otro miembro) de 50 movimientos diferentes de todas las partes del mundo, desde Irlanda, Roma, Estados Unidos, India, España o Filipinas. Como representantes del Regnum Christi estuvieron Fernando Rincón Gallardo, consejero general de los laicos consagrados, y María Torras, Madrid.

Momento de la presentación de las iniciativas del Regnum Christi

El encuentro empezó con unas palabras del cardenal prefecto Kevin Farrell, en las que destacó que “sin los jóvenes no hay futuro para la Iglesia” y señala que muchos de los movimientos surgieron de iniciativas de jóvenes que se han hecho grandes hasta ahora. También apuntó que “los jóvenes evangelizados se convierten luego en evangelizadores” ya que “se ven llevados de forma espontánea a compartir todo aquello que están viviendo”; y los reconoció como una manera para que cada joven distinga su vocación al sacerdocio, a la vida consagrada o al matrimonio.

Un trabajo en comunión

La idea principal de la jornada era que entre todos los miembros de los movimientos pudiesen poner en común las diferentes acciones que se llevan a cabo con la juventud, en concreto en el plano del discernimiento vocacional. Para ello, todos los asistentes tuvieron tres minutos en los que exponían sus diferentes iniciativas.

También estuvo presente el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario del Sínodo de los Jóvenes, que también tuvo unas palabras en las que insistió en tres aspectos: la importancia de la figura del joven en la Iglesia, en que se necesita una Iglesia “más ágil y dinámica que sabe estar presente allá donde está la juventud”; y que ésta tiene que estar en la vida cotidiana para que ellos sepan que están acompañados de Dios siempre.

María Torras, a instancias de LomásRC, ha explicado que “ha sido una experiencia muy enriquecedora en la que pudimos conocernos más entre Movimientos y ver las diferentes maneras y carismas que hay, aunque siempre unidos en Dios y en la Iglesia”. Y también señala que”me gustó mucho una idea que estuvo muy presente durante la jornada, en la que se pedía que los movimientos salieran al encuentro con las parroquias, ya que son las que más necesitan de los jóvenes”.

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