San Antonio Abad

San Antonio Abad en el colegio RMSI | P. Xavier Carné, L.C.: “Los niños agradecen mucho la bendición porque saben que es una ayuda para su mascota”

San Antonio Abad es el patrón de los animales. Y es una costumbre muy arraigada en la Iglesia llevarlos en la festividad del santo, el 17 de enero, ante el sacerdote para que este los bendiga. De hecho se hace en algunos colegios Regnum Christi, como en Highlands School Barcelona y en el Real Monasterio de Santa Isabel. El P. Xavier Carné, L.C., capellán de este colegio, nos ha explicado el origen de esta tradición y cómo viven los alumnos y las familias esta bendición tan especial de sus mascotas.

San Antonio Abad

Una alumna de Highlands School Barcelona con su gallina

¿Los animales también van al Cielo?

Lo que la sana tradición cristiana nos enseña es que al Cielo vamos las personas. Los animales son seres vivos que el Señor ha puesto a nuestra disposición para que algunos nos alimenten, otros nos hagan compañía, y en todo caso que nos ayuden a ver la maravilla de la creación y a dar gloria a Dios. Esto es lo que intentamos enseñarles a los niños.

Los niños lo agradecen mucho porque saben que representa una ayuda para esa mascota a la que quieren

Y los bendecimos el día 17 de enero porque es la fiesta de San Antonio Abad, que por ser el padre del monaquismo, al retirarse al desierto, fue especialmente ayudado y protegido por los animales, convirtiéndose en su patrón. Por eso, ese día intentamos sensibilizar a los niños en que los animales se pueden bendecir y le pedimos a Dios que los libere de enfermedades para que puedan estar más al servicio del hombre.

¿Qué dicen los alumnos del RMSI cuando les bendice a sus mascotas?

Desde que llegué hace siete años para ser capellán del colegio, cada año hemos hecho esta ceremonia de bendición de los animales. A los niños les gusta mucho traer sus mascotas para ser bendecidas: perros, gatos, hámsteres, tortugas… hasta he tenido que bendecir un insecto palo, un camaleón y un cerdito.

Este año trajeron una perra, ya muy mayor, ciega, con cáncer que estaba a punto de morir. Y me conmovió mucho que la familia quisiera bendecirla. Creo que estas cosas nos humanizan y sensibilizan ante un mundo en el que a veces eres insensible al dolor ajeno

Los niños lo agradecen mucho porque saben que representa una ayuda para esa mascota a la que quieren. Este año trajeron una perra, ya muy mayor, ciega, con cáncer que estaba a punto de morir. Y me conmovió mucho que la familia quisiera bendecirla. Creo que estas cosas nos humanizan y sensibilizan ante un mundo en el que a veces eres insensible al dolor ajeno.

¿Te ha gustado esta noticia? Suscríbete al boletín semanal LomásRC

Noticias relacionadas

Comparte la web del Regnum Christi:
Rechazar todas las cookies