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Ordenaciones sacerdotales | P. Alejandro Mora, L.C.: “La Legión de Cristo aporta al Regnum Christi un sacerdocio apasionado”

P. Alejandro Mora, legionario de Cristo

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El P. Alejandro Mora, L.C., será ordenado sacerdote el 27 de abril de 2024 en Roma. Hemos hablado con él de su vocación, de cómo ha llegado hasta este momento, de su vida de oración… También nos explica que la Legión “aporta al Regnum Christi un sacerdocio apasionado y a la Iglesia un estilo capaz de combinar una buena formación y una sencillez para transmitirlo; un profundo amor a la Eucaristía, pero que no se queda ahí sino que desea salir a evangelizar”.

El P. Alejandro Mora, L.C., originario de Hermosillo, México, nos cuenta que entró en el seminario de los legionarios de Cristo tras una conversión fuerte en su etapa universitaria: “El Señor me fue revelando la profundidad de su amor, un amor que siempre había esperado, pero que no sabía que podía existir para mí”. Ahora tiene 36 años y su actual destino es la sección de jóvenes en Almagro. El padre nos revela que su oración es serena, no con grandes “luces”, pero sí “marcada por una presencia constante y un conforto por parte de Dios que me permiten recapitular todos estos años de preparación como una Alianza que él ha querido pactar conmigo; un amor libre que me ha sido donado gratuitamente y que ha estado preparando mi corazón para corresponder así a Dios en su Iglesia”.

 

Dando la comunión en Cristo Rey 2023, Madrid. Foto: Iván Jaques

 

¿Cómo fue su llamada? ¿Recuerda cuándo le dijo que “sí” a Dios? ¿Había algún signo que le indicase que debía ser sacerdote?

Fue una llamada inesperada. Tras una conversión fuerte en mi vida en el año 2010, el Señor me fue revelando la profundidad de su amor, un amor que siempre había esperado, pero que no sabía que podía existir para mí. Mi “sí” vino después de una comunión. La certeza de que Dios me invitaba a compartir este amor tan real y personal por cada uno de nosotros, sobre todo a los jóvenes. Recuerdo que pensaba que ese amor se había hecho muy palpable y transformador a través de la comunión eucarística y el sacramento de la confesión; lo que me llevaba a pensar en que eso solo lo puede hacer un sacerdote. Entonces comencé mi camino de discernimiento vocacional.

Venía de una vida bastante mundana, y Dios me invitaba a apartarme del mundo.

¿Por qué legionario de Cristo? ¿Cómo conoció al Regnum Christi y a los Legionarios de Cristo?

Conocí al Regnum Christi y a la Legión de Cristo desde mi infancia. Los padres iban a mi colegio a celebrar misa y a confesar. Al final de la secundaria y durante el bachillerato, comencé a tener un trato más cercano con ellos y participar de la vida del Regnum Christi. Sobre todo, las misiones y un campamento de verano marcaron profundamente mi experiencia de Cristo en el Regnum Christi.

 

Decidí entrar en la Legión por inspiración del Espíritu Santo. Acudí al seminario diocesano un par de veces para entrevistarme con el orientador vocacional. Algo en mi interior me decía que yo buscaba algo distinto; en ese momento lo entendí como un “más”. Venía de una vida bastante mundana, y Dios me invitaba a apartarme del mundo. Un día, mientas estaba en el trabajo, me vino el recuerdo de los sacerdotes legionarios. Yo no tenía idea de que ellos también fuesen religiosos. Pero en ese momento de inspiración que se convirtió en oración, dije: “Sí, creo que será como legionario de Cristo”. Pasó el tiempo, acudí a una tanda de ejercicios espirituales en el noviciado de Monterrey, México. Tras esos días de silencio y oración in situ, supe que ese era mi lugar.

 

El P. Alejandro Mora, con su familia
El P. Alejandro Mora, con su familia.

 

¿La vocación sacerdotal es una vocación de toda la familia? ¿Cómo la han acogido en su familia?

Desde el inicio me sentí sumamente apoyado aunque esto no quitó que se quedasen al inicio un tanto desconcertados. Fue un cambio radical en mi vida en poco tiempo; pero algo en el fondo de ellos les hacía pensar que no era del todo una locura: quizás me recordaban como ese joven que antes de “descarriarse” en los años de universidad, siempre buscó estar muy cerca del Señor. Si por algo he llegado a este momento ha sido sin duda el apoyo incondicional de mi familia.

El carisma se comunica más viéndolo encarnado en las personas que por la lectura de los documentos institucionales.

¿Qué papel desarrolla la comunidad de legionarios a la hora de madurar la vocación como seminarista? ¿Y el resto de miembros del Regnum Christi?

Creo que es fundamental para poder madurar la decisión de pertenecer a una familia carismática, por el hecho del que el carisma se comunica más viéndolo encarnado en las personas que por la lectura de los documentos institucionales. Al mismo tiempo, es en el día a día donde uno puede ver si realmente ha encontrado “su lugar” viviendo según un estilo particular la institución de la vida religiosa y el futuro sacerdocio. Con sus luces y sombras uno va madurando en la libertad y conciencia de asumir este camino particular para realizar la vocación bautismal y la llamada a vivir el amor. Por otra parte, en este espíritu de familia uno reconoce cómo Dios camina paso a paso con nosotros a través de la presencia de nuestros hermanos de comunidad.

 

En un sentido más amplio se puede decir lo mismo respecto a las otras ramas del Regnum Christi. En ellas ves cómo el carisma despliega toda su fuerza y riqueza en las distintas vocaciones. De manera particular mis últimos años en Roma estuvieron marcados gratamente por la convivencia con mis hermanas consagradas que, sin duda, desde su feminidad consagrada, han enriquecido y fortalecido mi vocación sacerdotal y consagrada.

 

Con la consagrada del Regnum Christi Marta Rodríguez
Con la consagrada del Regnum Christi Marta Rodríguez, el día de su ordenación diaconal.

 

¿Cómo han sido sus años de seminarista? ¿Recuerda algún momento especial que haya fortalecido su decisión de decir sí a ser sacerdote?Recuerdo con particular fuerza mis años de noviciado que no fueron del todo “ordinario”. Sin entrar en muchos detalles, tuve que interrumpir en cierto modo la vida típica del novicio para vivir por poco más de un año en la comunidad de la dirección territorial en Monterrey. Ese tiempo estuvo marcado especialmente por una soledad profunda y mucho tiempo de oración. Se presentaron grandes retos y poco después de volver al noviciado para preparar mi primera profesión, perdí a mi padre. Durante este tiempo, con la ayuda de mi director espiritual me cuestioné a fondo la vocación y la libertad con la que pretendía regresar al noviciado. Sabía que las cosas no resultarían por “arte de magia” y que no se acabarían los retos; pero ahí adquirí la certeza de que volvía porque Dios me estaba invitando y porque yo había descubierto en este camino, la senda para la felicidad o santidad de vida.

 

Con jóvenes de la Universidad Anáhuac en México
Con jóvenes de la Universidad Anáhuac en México.

 

¿Cómo se encuentra estos días, en vísperas de su ordenación? ¿Reza de forma especial estos días? ¿Qué le dice Cristo?

Normal, con mucho trabajo apostólico. Sumamente acompañado por mi comunidad religiosa y por la comunidad de apostolado de Almagro. Mi oración es serena, no con grandes “luces”, pero sí marcada por una presencia constante y un conforto por parte de Dios que me permiten recapitular todos estos años de preparación como una Alianza que él ha querido pactar conmigo; un amor libre que me ha sido donado gratuitamente y que ha estado preparando mi corazón para corresponder así a Dios en su Iglesia.

Mis últimos años en Roma estuvieron marcados gratamente por la convivencia con mis hermanas consagradas: su feminidad consagrada ha enriquecido y fortalecido mi vocación sacerdotal y consagrada.

¿En qué campo de apostolado le gustaría trabajar como sacerdote?

Me gusta donde estoy ahora, en el trabajo con jóvenes. Formador y acompañamiento espiritual. No descarto el poder seguir apoyando en el trabajo de la formación de la cultura donde tengo un pie metido en algunas actividades en México.

 

Si no fuera sacerdote… ¿qué habría hecho?

Seguramente abogado porque eso estudié; aunque he descubierto mi pasión por los estudios y el gusto por transmitir como docente lo que Dios me ha ido permitiendo conocer y comprender.

 

Durante la Convención Territorial del Regnum Christi en España, 2023
¿Qué es lo que aporta de específico el legionario de Cristo al conjunto del Regnum Christi? ¿Y a la Iglesia?

Al Regnum Christi sin duda su sacerdocio; un sacerdocio apasionado. A la Iglesia hablo de mi experiencia, un estilo capaz de combinar una buena formación y una sencillez para transmitirlo; un profundo amor a la eucaristía, pero que no se queda ahí sino que desea salir a evangelizar. Creo que de manera particular en este tiempo de la Iglesia —y espero no se pierda— una docilidad a Dios a través de nuestra fidelidad al Papa.

 

El P. Mora y el P. Godínez, ambos legionarios serán ordenados sacerdotes el 27 de abril de 2024
El P. Mora y el P. Godínez, ambos legionarios serán ordenados sacerdotes el 27 de abril de 2024.

 

¿Nos puede recomendar una oración, un texto evangélico, una canción… que nos ayude a rezar y pedir por los sacerdotes?

Me vino a la mente la oración de abandono de Charles de Foucauld; creo que pedir que lleguemos a esa confianza total sería un buen regalo para nosotros… para mí.

 

PIM, PAM PUM
  • Ordenación sacerdotal: promesa
  • Diaconado: aprendizaje
  • España: alegría
  • Dirección Espiritual: paternidad
  • Pobreza: abandono
  • Legionario de Cristo: entrega
  • Consagrada: amistad
  • Laico consagrado: hermano
  • Laico: Iglesia
  • Regnum Christi: comunión
  • Comunidad: hogar
  • Cielo: plenitud
  • Jesús: todo
  • Jóvenes: fuerza
  • Cambiar el mundo: reto
  • Música: descanso
  • Sotana: pertenencia
  • Amigos: compañeros
  • Una película: Perfume de mujer
  • Una canción: Lost in your love
  • Su número favorito de los Estatutos del Regnum Christi: 7
  • Su número favorito de las Constituciones de los Legionarios de Cristo: 47
  • Su santo favorito: Padre Pío

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